| | INTRODUCCIÓN Los principios éticos que orientan nuestra actuación también fundamentan nuestra imagen de empresa sólida y confiable. Este Código de Ética reúne las directivas que se deberán observar en nuestra acción profesional para alcanzar estándares éticos cada vez más elevados en el ejercicio de nuestras actividades. El mismo refleja nuestra identidad cultural y los compromisos que asumimos en los mercados en que actuamos. ALCANCE Este Código de Ética se aplica a todos los administradores y empleados del Banco Itaú S.A. y de las empresas por él controladas. PRINCIPIOS GENERALES La Institución tiene la convicción que, para consolidarse y desarrollarse, debe partir de objetivos empresariales y principios éticos estrictos que sean compartidos por los administradores y empleados de la Empresa. Somos una Institución que actúa en el mercado financiero teniendo en mira el desarrollo continuo, el liderazgo de desempeño y la satisfacción de nuestros clientes. Entre nuestros objetivos más importantes está mantener la reputación de Empresa sólida y confiable, consciente de nuestra responsabilidad social y empresarial, que busca obtener resultados en forma honesta, justa, legal y transparente. Nuestro accionar deberá estar permanentemente marcado por la integridad, la confianza y la lealtad, así como por el respeto y la valorización del ser humano, en su privacidad, individualidad y dignidad. Repudiamos cualquier actitud guiada por prejuicios relativos al origen, grupo étnico, religión, clase social, sexo, color, edad, incapacidad física y cualquier otra forma de discriminación. Creemos en la importancia de la responsabilidad social y empresarial, como Empresa comprometida con las comunidades en que actúa, y que tal responsabilidad es ejercida plenamente cuando contribuimos con acciones en pro del desarrollo de dichas comunidades. Administradores y empleados deberán comprometerse a velar por los valores y la imagen de la Institución, mantener una postura compatible con esa imagen y esos valores y actuar en defensa de los intereses de los clientes y de la Empresa. La búsqueda por el desarrollo de nuestra Empresa deberá basarse en esos principios, con la confianza que nuestras acciones están guiadas por los más elevados estándares éticos y estricto respeto a la legalidad. INTEGRIDAD PROFESIONAL Y PERSONAL Emplear, en el ejercicio de sus funciones, la misma actitud que cualquier persona honrada y de carácter íntegro emplearía en la relación con otras personas y en la administración de sus propios negocios. Actuar siempre en defensa de los mejores intereses de la Institución, manteniendo sigilo sobre los negocios y las operaciones de la Empresa, así como sobre los negocios e informaciones de sus clientes. Es fundamental que sus actitudes y comportamiento sean un reflejo de su integridad personal y profesional y no coloquen en riesgo su seguridad financiera y patrimonial o la de la Empresa. Evaluar cuidadosamente situaciones que puedan caracterizar un conflicto entre sus intereses y los del Banco y/o conducta no aceptable desde el punto de vista ético - aunque no causen pérdidas concretas a la Institución-. En particular, NO se aceptan las siguientes conductas: Mantener relaciones comerciales, en su condición de representante de la Institución, con empresas en que usted, o personas de sus relaciones familiares o personales, tengan interés o participación ?directa o indirectamente-, sin autorización del superior jerárquico, en el nivel mínimo de Gerente. Mantener relaciones comerciales particulares, de carácter habitual, con clientes o proveedores. Las relaciones comerciales eventuales con clientes o proveedores no están prohibidas, pero las mismas se deberán comunicar previamente, por escrito, a su superior o a la Gerencia de Auditoría. La insolvencia en sus negocios personales. Usar su cargo, función o informaciones sobre negocios y asuntos de la Institución o de sus clientes, para influir en las decisiones que puedan favorecer a intereses propios o de terceras partes. Aceptar u ofrecer, en forma directa o indirecta, favores o regalos de carácter personal, que sean el resultado de relaciones con el Banco y que puedan influir en las decisiones, facilitar negocios o beneficiar a terceras partes. Los regalos que no se enmarquen en esa situación, pero que excedan el valor límite estipulado en la Circular Normativa RP - 06, se deberán informar por escrito a la Gerencia de Auditoría. Cualquier actitud que discrimine a las personas con quienes mantenemos contacto profesional, en función de color, sexo, religión, origen, clase social, edad o incapacidad física. Contratar parientes sin autorización del superior inmediato, indicar la contratación de parientes o hacer que otra persona los indique, sin informar el hecho al responsable por la contratación. Usar equipos y otros recursos de la Institución para fines particulares no autorizados. Involucrarse en actividades particulares no autorizadas, que interfieran con el tiempo de trabajo dedicado a la Empresa. Usar para fines particulares o transferir a terceras partes las tecnologías, metodologías, know how y otras informaciones que pertenezcan a la Institución, o que han sido desarrolladas u obtenidas por la misma. Manifestarse en nombre del Banco sin estar autorizado o calificado para ello. Comprar o vender acciones de la Institución con base en informaciones que no sean del dominio público. Son ejemplos de conducta esperada y compatible con los valores de la Empresa y la búsqueda de resultados: Reconocer honestamente los errores cometidos y comunicarlos inmediatamente a su superior jerárquico. Cuestionar las orientaciones contrarias a los principios y valores de la Empresa. Presentar sugerencias y críticas constructivas teniendo en mira la mejora de la calidad del trabajo. RELACIONES CON LOS CLIENTES El compromiso con la satisfacción de nuestros clientes se deberá reflejar en el respeto a sus derechos y en la búsqueda de soluciones que atiendan a sus intereses, siempre en concordancia con los objetivos de desarrollo y rentabilidad de la Institución. Brindar a los clientes una atención caracterizada por la cortesía y la eficiencia, ofreciendo informaciones claras, precisas y transparentes. El cliente deberá obtener respuestas, aún cuando fueren negativas, a sus solicitudes, en forma adecuada y dentro del plazo esperado por el mismo. Evitar dar tratamiento preferente a cualquiera que sea por interés o sentimiento personal. RELACIONES CON ACCIONISTAS Las relaciones con los accionistas se deberán basar en la comunicación ? exacta, transparente y oportuna ? de informaciones que les permitan acompañar las actividades y el desempeño de la Institución, así como en la búsqueda de resultados que produzcan impactos positivos en el valor de mercado de la Empresa. Proteger las informaciones que aún no han sido divulgadas públicamente, que puedan afectar la cotización de nuestras acciones o tener influencia en los movimientos del mercado y las decisiones de inversiones. Se prohíbe aconsejar la compra y la venta de acciones de la Institución o de las empresas controlantes con base en informaciones que no sean del dominio público. RELACIONES EN EL AMBIENTE DE TRABAJO Las relaciones en el ambiente de trabajo se deberán pautar por la cortesía y el respeto. Colaborar para que predomine el espíritu de equipo, la lealtad, la confianza, la conducta compatible con los valores de la Institución y la búsqueda de resultados. Al desempeñar una función de supervisión, tener en mente que sus empleados lo tomarán como ejemplo. Sus acciones, por lo tanto, deberán constituir un modelo de conducta para su equipo. No se admite el uso del cargo para solicitar favores o servicios personales a los subordinados. Es fundamental reconocer el mérito de cada uno y fomentar la igualdad de acceso a las oportunidades de desarrollo profesional existentes, según las características, cualidades y contribuciones de cada funcionario. No se admite ninguna decisión que afecte la carrera profesional de subordinados basada apenas en las relaciones personales. RELACIONES CON EL SECTOR PÚBLICO Observar los más elevados estándares de honestidad e integridad en todos los contactos con administradores y empleados del sector público, evitando siempre que su conducta pueda parecer impropia. Abstenerse de manifestar opinión sobre actos o actitudes de funcionarios públicos, o de hacer comentarios de naturaleza política. Al defender los intereses de la Institución, actuar con confianza en los estándares de actuación de nuestra Empresa y observar siempre los más elevados principios éticos y el respeto a las leyes y normas vigentes. RELACIONES CON LOS PROVEEDORES La elección y contratación de proveedores siempre deberán estar fundamentadas en criterios técnicos, profesionales, éticos y en las necesidades de la Empresa, debiendo ser conducidas por medio de procesos predeterminados, tales como competencia o cotización de precios, que garanticen la mejor relación costo / beneficio. Evitar hacer negocios con proveedores de reputación dudosa. Los mismos estándares de conducta se deberán aplicar en las relaciones con otras instituciones financieras que nos prestan servicios o de las cuales la Institución es cliente. RELACIONES CON COMPETIDORES La competencia leal deberá ser el elemento básico en todas nuestras operaciones y relaciones con otros Bancos e instituciones del mercado financiero. Nuestra competitividad se deberá ejercer con base en ese principio. No se deberán hacer comentarios que puedan afectar la imagen de los competidores o contribuir para la divulgación de rumores sobre los mismos. Tratar a las demás instituciones financieras con el mismo respeto con que la Empresa espera ser tratada. Se prohibe suministrar a la competencia informaciones que pertenecen a la Institución. CONDUCTA ANTE DUDAS O ACCIONES CONTRARIAS A LOS PRINCIPIOS Y NORMAS DEL CÓDIGO Por lo general, los problemas éticos no son creados por las personas en sí, pero surgen ante ellas, obligándolas a enfrentarlos. Las líneas generales de este Código permiten evaluar gran parte de las situaciones pero no detallan, necesariamente, todos los problemas que pueden surgir en su día a día. De ese modo, eventualmente, podrán surgir dudas sobre cuál es la conducta más correcta a ser adoptada. En esos casos, se deberá buscar ayuda en forma sincera y transparente. Comunicar en forma inmediata y formal al Gerente o Director de su área, siempre que usted se sienta o se encuentre en situación que pueda caracterizar un conflicto de intereses, o cuando sospeche o tenga conocimiento de hechos que puedan perjudicar a la Empresa o que se opongan o parezcan contrariar a los principios de este Código. Al hacer esto usted se estará preservando, cumpliendo su deber y reforzando los principios éticos de la empresa. Cuando no sea posible, por cualquier circunstancia, informar adecuadamente a su superior jerárquico deberá contactarse con la Gerencia de Auditoría. GESTIÓN DEL CÓDIGO DE ÉTICA La gestión del Código de Ética es una función de la Gerencia de Auditoría, que es responsable por su comunicación, actualización y aplicación, así como por asesorar al Comité de Ética en sus decisiones. COMITÉ DE ÉTICA El Comité de Ética deberá evaluar permanentemente la actualidad y pertinencia de este Código, así como determinar las acciones necesarias para la divulgación y diseminación de los más elevados estándares de conducta ética dentro de la Institución. Es competencia del Comité, además, asumir el juicio de los casos de mayor gravedad de violación del Código de Ética y deliberar sobre dudas referentes a la interpretación del texto. El Comité de Ética será presidido por el titular del Área de Administración y Control y compuesto por los Ejecutivos principales de las siguientes áreas: - Área de Auditoría - Área de Recursos Humanos - Área de Asuntos Legales Las reuniones ocurrirán por convocación del presidente del Comité. |